miércoles, 29 de enero de 2014

Colectivización, socialización de la Medicina y un poco de nuevas tecnologías.


     Esta mañana he asistido a la Jornada que ha organizado la Fundación Ramón Areces en Madrid sobre “Nuevas Tecnologías en Medicina”. Hemos tenido la suerte y el placer de escuchar a uno de los grandes profesionales que han trabajado por y para desarrollar la ciencia médica tal y como la conocemos hoy en España y en alcanzar lo que, hasta ahora, hemos conseguido y aún estamos beneficiándonos tanto los profesionales médicos como la sociedad, el Dr. Segovia de Arana

     No cabe duda, que en su momento el Sistema Sanitario español pudo ser uno de los mejores, al menos en Europa, como han referido esta mañana; no cabe duda tampoco, que el trabajo a realizar en su momento seguramente estuvo bastante dificultado por las circunstancias del mismo y muchos de sus logros supusieron más de un disgusto y más de una lucha; pero en mi opinión y a posteriori (siendo consciente del poco o nulo valor que tiene esto de "mi opinión") creo que no hemos sabido mantener ese nivel, sin adaptarnos ni transformarnos de acuerdo a los cambios epidemiológicos, sociales, económicos y a los avances tecnológicos y médicos de las últimas décadas; quedándose un sistema estanco y rígido que en muchas ocasiones sólo ha sido capaz de cubrir sus funciones a costa de un aumento del gasto sin control a merced de los avances técnicos y de la demanda poblacional. Todo esto, siendo nosotros, ciudadanos, gestores y profesionales, observadores pasivos de esta situación en el mejor de los casos; y en la gran mayoría, ni siquiera conscientes de los cambios que el contexto llevaba tiempo pidiendo a gritos.  


     Dentro de este enfoque un tanto personal, dejo aquí cuatro matices que el Dr. Segovia de Arana ha transmitido en la mañana de hoy, o que al menos yo he recogido, y me ha parecido adecuado compartirlo por la claridad en la exposición, por la experiencia y conocimiento de quien lo ha comunicado y por el contexto que hoy estamos viviendo, no sólo en Madrid sino en las 17 comunidades que componen nuestro país.  Por todo eso, no es mi objetivo aquí hacer ningún juicio de valor a la Jornada en sí, ni de la exposición, ni tampoco es mi cometido analizar ni opinar sobre temas tan complejos, para no perder el valor que las palabras de este gran profesional tienen por sí mismas. Y eso sí, antes de continuar, disculpen no poder trasladar íntegramente su mensaje, o al menos con la calidad que se merece, soy consciente que este no es mi campo pero bien merecía la pena el esfuerzo.
 
     Pues bien, el Dr. Segovia de Arana ha comenzado haciendo mención esta mañana de los grandes cambios que la historia ha dejado en nuestro país y han sido factores fundamentales de lo que hoy tenemos en la medicina española. Resaltando entre ellos, estos cuatro que aquí señalo:

1.      Los cambios epidemiológicos de las últimas décadas (pirámide poblacional, aumento de la proporción de población establecida como clase media, feminización en el mundo sanitario…).

2.      El cambio radical en las cifras de mortalidad infantil en nuestro país.

3.      Avances relacionados con la aparición y utilización de fármacos con los que pudimos empezar a ser capaces de TRATAR las enfermedades que diagnosticábamos, empezando por la quinina y la digital.

4.      La aparición de las nuevas tecnologías en el campo de la medicina, que aunque restando valor diagnóstico a las técnicas exploratorias más clásicas, actualmente suponen un complemento de mayor fiabilidad y precisión como son, entre otras, las técnicas de imagen.
 
     Hablar también sobre la puesta en duda hecha por el conferenciante, como buen médico y humanista que es, de la definición más clásica de SALUD, como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades. Y aportando otras opciones como aquella propuesta por el Dr. Diego Gracia que define la salud como la apropiación del propio cuerpo; o aquella que define el término como un estado en que los individuos son capaces de optimizar aquello para lo que ha sido creado/socializado, haciendo aquí una primera mención el Dr. Segura de Arana de la idea socializadora de la salud y de cómo ésta, la salud y por consecuencia la medicina, es incomprensible fuera de lo social… ¡hasta la médula!
 
     Como no, el MÉDICO también apareció en su charla inaugural de la Jornada, sobre él hablo de su papel actual no sólo como profesional que trata, cura o, en la mayoría de los casos, alivia a los pacientes; sino además en su papel de PREVENCIÓN y de PREDICCIÓN posible de las enfermedades, en este caso ligado al avance de la genética.
 
     Transmito aquí también algo que para mí ha sido una palabra clave en su conferencia, como es la COLECTIVIZACIÓN de la medicina, entendiendo entonces la Medicina como una ciencia acorde a una evolución cultural y social de la propia comunidad, donde hay una transición epidemiológica y demográfica. Y como tal, se hace necesario abordar la misma como una entidad propia con estas connotaciones. Todo ello, sin dejar de lado la próspera medicina INDIVIDUALIZADA a la que vamos dirigidos a través de los ya mencionados avances en genética. Puesto que, por si hubiera alguna duda, una medicina COLECTIVIZADA e INDIVIDUALIZADA, son términos complementarios y no contrapuestos.
 
     Por último, y como honra a su trabajo y esfuerzo realizado en el desarrollo de la ciencia médica de las últimas décadas en nuestro país, transmito aquí su elogio al papel que la Medicina Pública ha tenido en España, reconociendo las bondades que elementos como el Seguro Obligatorio de Enfermedades tuvieron a la hora de desarrollar un Sistema Sanitario Público de calidad y competitivo con áreas muy reconocidas en el exterior como son la creación y el buen funcionamiento de la Organización Nacional de Trasplantes o el sistema MIR, entre otros. Todo ello gracias a una Medicina Pública y socializada, basada en los pilares de asistencia, docencia e investigación. Subjetivamente hago un inciso para describir el énfasis e incluso cariño, podría decir, que ha desprendido al hablar de la Medicina Pública como maquinaria del desarrollo y progreso médico en España y de ese papel socializador, cariño, pasión y énfasis que muchos compartimos y sin la cual probablemente no estaríamos aquí hablado de esto. Algo que, por otro lado, gran parte de la profesión médica comparte y entraba dentro de lo que nuestros mejores profesores nos transmitieron en la carrera, aunque muchos trabajen por admitir lo contrario y separar aspectos por definición van unidos como son la Medicina y lo Social.

     Y mi preguntas es: ¿No se hace necesario un cambio de raíz, estructural, de nuestra asistencia sanitaria? ¿O es posible que esa adaptación al nuevo contexto que necesita nuestro sistema suceda con el simple devenir de los acontecimientos que vienen desde abajo y que el tiempo va colocando en su sitio? Y si es necesario este cambio desde la base, partiendo de las necesidades que todos los días vemos sanitarios y pacientes, médicas y sociales ¿Existe alguna posibilidad real de que esto llegue a suceder? Conclusión: no más preguntas que no tienen respuesta. Simplemente adelante sin perder la mirada en lo que es la Medicina, la salud, la sociedad y dar lo mejor que tenemos como profesionales para que lo que podamos ofrecer continúe mereciendo la pena.
 
     Sin otro particular más que divulgar parte de lo que en el día de hoy escuché y a propósito del complejo contexto sanitario actual que se vive tanto aquí en nuestro país, como fuera y que irremediablamente nos afecta a todos y hace que crezca nuestro interés por lo que a día de hoy nos toca afrontar. Esperemos que con ayuda de las nuevas tecnologías bien aplicadas, la medicina en sí misma, la sociedad, los pacientes, los profesionales y con sentido común vayamos construyendo entre todos un camino más correcto y trabajado.
 
Nuria Gil-Fournier Esquerra
@nigsp
 

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